11/3/11

Cuánto lo siento

Por la victimas del tsunami. También lo siento por las víctimas de los terremotos de Haití, de Chile. Por todas las víctimas de las guerras que hay en el mundo. Por las víctimas de la crisis. Por las víctimas de malos tratos. Por las víctimas reales de acoso. Por los discapacitados que son víctimas inocentes de todo su entorno. Por las víctimas de secuestros y abusos. Por las víctimas de todas la sociedades de la tierra que sirven sólo para dar riqueza y poder a unos pocos a costa de aprovecharse de los demás, total para comerciar con oro, que es uno de los metales de la tierra como cualquier otro y para sentirse más de lo más. Vanidad de vanidades, sólo vanidad.
Hala, aquí todos anunciando juguetitos mientras medio mundo se muere de hambre y todo para ganar mucho más en lugar de ajustarse a la crisis como todos. Qué cerdos, por favor, qué cerdos. Lo somos todos.

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