6/4/11

La sociedad es manipuladora, obsesiva y asesina

Cuando un individuo sufre y delinque, se le culpa - a pesar de la presunción de inocencia - por sus ideas, que han sido impuestas, desde que era niño, por sus padres, miembros integrantes de una sociedad donde también estaban sus padres que introdujeron en sus cerebros ideas análogas. Para poder limpiar la polución de ideas escabrosas se encuentra la rebeldía de la juventud, la cual, si está perversamente dirigida, lleva a cometer desastres como ocurrió en la segunda guerra mundial. Eran personas muy jóvenes las que realizaron las peores barbaridades con los judíos. Y los adultos, en lugar de poner remedio, lo permitían. También eran bastante analfabetas.

La sociedad hace más daño que el individuo. El individuo, cuando nace, es un libro en blanco al que hay que saber mirar, analizar, entender y enderezar. El ser humano busca integrarse en la sociedad y que ésta le respete y apruebe. Es la sociedad la que construye monstruos.

Pero son monstruos interiores, espirituales. Los monstruos exteriores no lo serían si nos hubieran colocado en el cerebro otra idea de aceptación de la vida y de nuestros semejantes. En la prehistoria, donde todo era más animal pero algo más civilizado, sabían, dentro de su ignorancia, respetar lo diferente. Ahora, que se supone que estamos más avanzados, somos más animales.

¿Para cuándo realizará el estado la entrega de bozales y un buen collar?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A salto de era...