Pero no puedo comerlos. Pude, pero ahora no puedo. Y es curioso que, cuando los comía, estaba delgadísima y ahora que no como porque no puedo, estoy como una vaca.
Pero me gusta la repostería y no me sale nada mal.
Lo más sencillo:galletas con leche, galletas con leche y plátanos, pan con leche y vainillina - que no azúcar- para darle más gusto que dulzor.
La vainillina era mi condimento preferido. Ya tiene un dulzor suave. Y echaba poco azúcar a la leche. Prefiero dejar que el azúcar natural del producto sea el que endulce. De esa manera conseguía una pastelería que no engordaba mucho y que ayudaba al postre.
Recordad: el plátano engorda si, encima, le echáis azúcar. Un poco de vainillina, leche y el plátano triturado con galletas integrales. Barato y bueno. Y si no el pan con leche y vainillina. Eso engorda aún menos.
Estos y otros que iré colocando son postres baratos. Luego iré a por lo complicado, lo salado y los platos de comida. Todo lo que no puedo comer pero sí cocinar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
A salto de era...