Hasta los treinta años, más o menos, caminaba mucho, iba en bicicleta, procuraba hacer todo lo habido y por haber para perder un gramo de peso: ir de pie en el autobús, caminar antes que ir en coche, limpiar mucho la casa, mucha gimnasia, trabajar, estudiar - también se pierde peso - y no comer. Pero sí tomaba mucha "Coca cola" y , en fiestas, bastante cerveza... sin comer. En navidad, el vino dulce con nueces y naranjas. Ya está. Claro, a base de no tener una dieta correcta, no engordaba. Tampoco perdía. Pero sí reconozco que comía fatal. Cuando no había fiestas, un yogur de beber al día y ya tenía suficiente.
Luego el metabolismo no quiso ponerse de acuerdo conmigo.
Y menos mal que no como nada de eso ni tampoco hago tanto ejercicio. Pero sí escucho a quienes hablan de sus dietas.
En lugar de leerme los regímenes de los distintos médicos, preferí coger los libros de medicina de mi abuela y algunos que encontré en la biblioteca. Leí sobre los alimentos anabólicos y catabólicos. Los alimentos catabólicos toman la grasa del cuerpo para hacer la digestión y los anabólicos aportan grasa al cuerpo tras haber ayudado a digerirse.
Así que tocó comer alimentos catabólicos: frutas, verduras,
Aquí lo aclara todo muy bien.
http://www.dietas-para-bajar-de-peso.com/quemadores-de-grasa.html
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